miércoles, 1 de septiembre de 2010

Por qué sentirte orgulloso de ser un mal padre.

¿Qué es lo peor que puedes hacer a la hora de tomar decisiones sobre cómo vas a educar a tu bebé? Leer guías y opiniones de supuestos expertos en el tema.

De repente te encuentras en un universo paralelo en el que cualquier cosa que hagas, estará mal, traumatizará a tu hijo y lo convertirá en un adulto con problemas. Y por supuesto a ti en un mal padre.

No se me olvidará la observación de mi amiga Esther, que fue mamá dos meses antes que yo, cuando una compañera de trabajo le regaló el libro "Duermete niño", y dos días después, otra compañera le regalo el "Besame mucho", que es el anti-duermeteniño. Y yo le pregunto, ¿y qué tal están? Y ella me responde: no pienso leer ninguno, ¿para qué? si se contradicen entre sí.
Y no le falta razón.

Yo personalmente me leí en el embarazo el "Duermete niño", me gustó, me resultó bastante lógico, y aunque no lo he seguido nunca al pie de la letra, sí que he tomado nota de algunas cosas que me han sido muy útiles. Por ejemplo el tema de las "rutinas del sueño", que el niño tenga siempre las mismas cosas alrededor cuando se va a dormir, que las asocie con el hecho de que ha llegado la hora de dormir. Otra cosa que he hecho guiada por el libro, es que cuando mi niña llora en la cuna, no la saco de la cuna para consolarla. Pero no la dejo llorar. La meto en su cuna, le leo un minuto, le canto una canción, casi siempre la misma, y luego apago la luz y salgo de la habitación. Esto, ahora funciona de maravilla y mi pequeña se duerme solita y solo en contadas ocasiones me llama para que entre una vez antes de dormirse. Es una maravilla por que a mi marido a y a mi nos parecía super importante que ella fuera capaz de dormirse sola. Pero llegar a esto nos ha costado sudor y lágrimas. Sobre todo lágrimas.

Hasta los cinco meses no hubo problema, ella tomaba pecho, así que solía quedarse dormidita plácidamente enganchada a mi pecho, así que la metía en su cunita y a dormir hasta la siguiente toma. Cuando empezó a tomar biberón, las cosas cambiaron. Aunque es cierto que empezó a dormir toda la noche del tirón, al sentirse más saciada que con el pecho, en este momento comenzó nuestra lucha a la hora de dormirla.
Decidimos enseñarla desde el principio a dormir sola, así que comenzamos la "rutina del sueño", lo que ocasionaba normalmente llanto instantáneo en el momento en que salíamos de la habitación. Así que comenzamos a hacer nuestra propia "rutina tortura-padres": acostábamos a la pequeña, salíamos de la habitación, ella lloraba, entraba yo, la consolaba (siempre sin sacarla de la cuna), le cantaba, le ponía el chupe, y fuera otra vez, otra vez lloraba, esperábamos un minuto, entraba mi marido, la consolaba, salía de la habitación, ella lloraba, entraba yo, consuelo, cancioncita, salía yo, llanto, un minuto, entraba él, consuelo, salía él, llanto, un minuto... hasta una hora alguna noches... agotador.

Y a todo esto, no dejas de preguntarte ¿y si lo estamos haciendo mal? Así que después de casi un mes siguiendo este procedimiento, comenzamos a buscar información, en libros, guías, internet... !gran error!

Aquí empezó la locura. Y es que no sé si es que cualquier cantamañanas puede publicar un libro autoproclamándose experto en la materia, o qué.
No voy a mencionar nombres, y además solo voy a dar algún ejemplos, que si no no acabo.
El tema del sueño infantil es de los más comentados entre los expertos, y de los más contrariados. Que aprendan a dormirse solos, que los duermas en brazos, que los acunes y los cantes, que les relajes con música o algún aparato de estos con luces y colores (algún listo incluso recomendó ponerle una tele en la habitación para ponerle vídeos relajantes hasta que se durmiera), que nos les pongas nada de eso, que te quedes a su lado en la cuna para aumentar su confianza hasta que se duerma, que no se te ocurra quedarte, que los dejes llorar a intervalos de no sé cuantos minutos, que no se te ocurra dejarles llorar...
Y esta falta de unión de ideas ocurre en todos los temas relacionados con la educación.
Una psicóloga supuestamente super experta en el tema de la educación infantil recomienda evitar que el niño llore en todo momento, aunque esto implique estar observandole continuamente para poder adelantarse a sus necesidades y exigencias. Va más allá, explicando el gran impacto psicológico que tiene en los niños recibir negativas de parte de sus padres, así que hay que evitar darles cualquier tipo de negativa. Esta experta reconoce que no se les puede decir que sí a todo, por que hay cosas nocibas para su salud, así que lo que hay que hacer es evitar la situación en la que hay que negarle algo al niño. Y para entender mejor todo este amalgama de sabiduría, pone el siguiente ejemplo: si como padre entiendes que no es saludable que tu hijo coma unas chucherías, no le lleves al supermercado para evitar que las pida, o si no tienes más remedio que llevarle, evita pasar por los pasillos donde hay expuestas chucherías, o galletas, o chocolates. Y por supuesto, elije la caja para pagar que no tenga caramelos ni chicles expuestos junto a la caja registradora.
Y aquí me imagino a mi amiga Marimar, con tres niñas, que va al super cargada hasta las orejas, haciendo la compra evitando pasar por no sé cuantos pasillos, buscando la caja que no tenga al lado caramelos, ni chicles, ni tonterías de Hello Kitty. Y sin decirle que no a nada a ninguna de las tres.
Vale, ahora yo me pregunto, ¿esta es una forma realista de educar a un hijo? ¿Puedes limitar tus acciones en la vida real para que tu hijo no necesite nunca que le digas que no? Y a parte, ¿realmente queremos que nuestros hijos crezcan con la idea de que nunca se van a encontrar en la vida con una negativa?
Yo, que soy de la quinta del 78, y he crecido recibiendo capones de mis maestros, cachetes varios de mi madre, la mirada de "firmes" de mi padre, y algún que otro tirón de orejas, no puedo dejar de plantearme qué clase de persona adulta puede ser mi niña, si crece sintiendo que recibir una negativa es algo malo y traumático. ¿Qué ocurrirá en el cole, cuando suspenda una asignatura? ¿Y cuando una niña no quiera ser amiga suya? ¿Y cuando no la mire el chico que le gusta?¿Y cuando comiencen con los yatellamaremos en las entrevistas de trabajo? Por que si lo pensamos bien, ¿a cuantas negativas nos hemos enfrentado y nos enfrentaremos a lo largo de nuestra vida? ¿No sería más lógico educarles para que aprendan a lidiar con las negativas, a ser felices a pesar de ellas y a superarlas?
Así que sin querer ser catastrofista, ¿no estaremos criando de esta manera un ejercito de psicópatas acostumbrados a tener siempre lo que quieran, cueste lo que cueste?

Bueno, a mi que me perdonen los que quieran seguir este tipo de consejos, con todos mis respetos, yo prefiero ser una mala madre. Prefiero traumatizar a mi hija andando por toda la casa detrás de ella, diciéndole con el dedo que NO, cada vez que quiere tocar un enchufe o un cable, o coger una figurita del mueble. Y seguiré traumatizándola en el futuro, diciéndole que NO cada vez que se ponga caprichosa, o que intente salirse con la suya montando un pollo, o cuando no quiera estudiar. Y seguiré diciendo que NO, cuando llegue a la adolescencia y quiera hacer cosas perjudiciales para ella, que las hará, por que para eso están los adolescentes, para hacer locuras y tonterías mientras aprenden a ser adultos.

Y mientras, yo estaré con ella para ayudarle a convivir con los NOS de la vida, enseñarle a superarlos y a ser feliz a pesar de ellos, orgullosa de ser una mala madre.

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