jueves, 3 de mayo de 2012

Un día en: Boston

BOSTON

Fue la primera gran ciudad de Estados Unidos que conocí, y debo reconocer que me dejó un maravilloso sabor de boca. Uno de esos lugares a los que me encantaría regresar.

¿Qué hacemos si, para variar, tenemos solo un día para disfrutar de esta gran ciudad?
Bueno, como casi siempre, necesitaríamos una semana entera para sacarle el jugo, pero solo tenemos un día. Así que nos organizaremos para aprovecharlo bien. Si queréis ver museos, tendréis que dedicarle otro día más.
Daremos por sentado que ya tenemos aparcamiento, pues es un tema bastante problemático en la ciudad.

Yo recomiendo empezar la jornada en el Boston Common. Es un parque sencillo, con mucho encanto, para pasear entre arboles y ardillas, con bonitas vistas de los altos edificios que lo rodean. Fue el primer parque público de Estados Unidos, fundado en el mil seiscientos y pico.  Justo al lado, como si fuera su continuación, está el Public Garden, otro parque con un lago lleno de patos y bonitas vistas.
 Desde el Common tenemos varias cosas a mano: lo primero la oficina de atención al visitante, que está en un extremo del parque, y donde podemos aprovisionarnos de mapas y cualquier información que necesitemos. También hacen visitas guiadas por el centro, con gente disfrazada de personajes históricos, pero ignoro si son gratuitas o no.
También desde el Common tienes a un tiro de piedra Chinatown, Beacon Hill, los rascacielos del Financial District...
Y por supuesto, tienes el comienzo del Freedom Trail, que es la ruta que yo te recomiendo. La Freedom trail es una linea roja a veces pintada, a veces de ladrillo, que hay  en el suelo y te va guiando por los principales monumentos históricos de la ciudad. Así que siguiendo esta linea, no nos perderemos nada.
Lo primero que vemos en la misma esquina del Common es el precioso edificio del State House.
Siquiendo la linea roja, veremos la Park St Church, una bonita iglesia con la torre blanca. Unos metros más y llegamos a Granary Burying Ground, un precioso cementerio urbano con mucha historia, donde podreis encontrar las tumbas de personajes tan ilustres como Samuel Adams, Paul Revere y los padres de Benjamin Franklin. Os recomiendo que antes de visitar Boston, leáis un poco de la historia de esta gente. A mi personalmente, el sitio me gustó mucho.

Continuamos la ruta y pasamos junto a la King Chapel (un edificio gris con columnas), que tiene otro pequeño cementerio, la estatua de Benjamin Franklin, el Old Corner Bookstore (un edificio de ladrillos rojos con grandes ventanas), el Old South Meetin House (que parece una iglesia, con su torre picuda, pero en realidad era un centro de reuniones)... toda esta zona es muy bonita, pues tiene una curiosa mezcla de edificios antiguos y rascacielos. Además hay muchas tiendas, cafeterías... recuerdo que por aquí compramos unas brochetas de fruta bañadas en chocolate que estaban de muerte. 
Un ratito más de camino y llegamos al Old State House, un precioso edificio de ladrillo rojo, con una torre marfil y ornamentos dorados (un águila, un león y un unicornio). La declaración de independencia fue leída al público por primera vez desde el balcón de este edificio, en 1776. Además de la belleza del edificio, destaca que se encuentra enclavado entre rascacielos. Nosotros le hicimos muchas fotos.

Luego llegamos al circulo de piedras de la Boston Massacre, y un poco más adelante, el Fanueil Hall y el City Hall. Y ya llegamos al Quincy Market y su edificio de columnas griegas. Fue uno de los grandes proyectos de la ciudad en 1824, y sirvió para darle un gran empuje económico, pues su construcción se acompañó también de nuevos muelles en el puerto, mucho más profundos.  El Quincy es un mercado donde puedes comprar todo tipo de comida, y comerlo allí en unas zonas comunes. 
A mi me encantó el sitio, el ambiente, el edificio, los puestos de comida: helados, batidos, langosta y mariscos, comida india, asiática, todo tipo de carne ... un lugar ideal para hacer una parada, tomar algo y descansar.  
Después del Quincy podeis pasar a ver Green Dragon Taver, en el número 11 de Marshall St., pues la Freedom Trail os lleva justo al lado (queda cerca del cruce entre Union ST y Hanover ST), y es un lugar histórico pues los "patriotas" del tiempo de Revere se reunían allí para sus reuniones secretas. Recuerdo que leí una curiosa historia sobre como estos hombres formaban parte de  logias masonicas, y este era su escondite favorito.
Bueno, nos queda una pequeña caminata hasta el siguiente punto. Este tramo se nos hizo un poco largo pues hay que cruzar las vías del tren y estaba todo en obras, llovía... bueno, cuando llegamos a nuestro siguiente punto, estábamos bastante cansados de andar. Pero cuando vimos  la Paul Revere´s House, nos pareció que había merecido la pena.  Es la casa más antigua de Boston, de 1680, y es de madera con ventanas emplomadas. No es que sea la octava maravilla, pero tiene mucho encanto. Justo al lado, está la estatua de Revere.

Bueno, aquí llega el momento de tomar decisiones.  Podeis seguir caminando, cruzar el Charlestown Bridge y acercaros a los muelles a ver el USS Constitution (el buque de guerra más antiguo del mundo, de 1812) y las preciosas vistas de la ciudad.  Y de paso, subir hasta el Bunker Hill Monument un gran monolito sobre una colina, de nuevo con preciosas vistas de la ciudad.  
O ir a North Station y coger el subway hasta Harvard.  
Esto fue lo que hicimos nosotros pues aunque nos apetecía mucho ver el barco, llovía a mares y estábamos agotados, así que  aprovechamos el trayecto para descansar las piernas y disfrutar de las vistas, pues la mayor parte del camino no es subterráneo. 

 Nos bajamos en la parada Harvard de la línea roja y nos llevamos la primera sorpresa: el barrio es muy bonito, con edificios de madera. La segunda sorpresa nos la llevamos al llegar al campus de la universidad: estaba desierto, nada de ambiente universitario, pues resulta que era festivo y no lo sabíamos (Columbus day, 12 de Octubre, coincide con nuestro día de  la Hispanidad). Pero bueno, desierto o no, el campus se puede visitar igual. La verdad es que es tan bonito, que podríamos dedicar un día completo solo a Harvard, pero hoy no tenemos tanto tiempo. Nosotros recorrimos los edificios del Old Yard: Widener Library, Memorial Church, Memorial Hall...


Luego fuimos bajando por Plympton St hasta el río. 
Para que os hagáis una idea, a nosotros nos dio por esta zona la hora de comer, así que buscamos un sitio por la calle Plympton.  
La zona del río es muy bonita, veréis el embarcadero y el Memorial Bridge, y si tenéis suerte, veréis a los piragüistas practicando. 

 Nosotros, como era octubre, tuvimos la suerte de pillar bandadas de aves migratorias, y fue todo un espectáculo. Podías caminar tranquilamente entre ellas, había cientos.


Os recomiendo un paseo por todo el barrio, pues es muy bonito.  Luego, no os perdáis cruzar por Longfellow Bridge (conocido coloquialmente como Salt and Pipper Bridge, por sus torres en forma de salero y pimentero). Para ello, os recomiendo de nuevo que toméis el metro, pues está muy lejos para ir a pie.  Nosotros volvimos a montar en la parada de Harvard y bajamos en Kendal, a muy pocos metros del puente. El puente es muy bonito, todo de hierro oxidado que ha tomado tonalidades preciosas de verde, rojo, amarillo... pero lo mejor son las vistas de la ciudad.  Nosotros pillamos algo de niebla pero aún así, fue precioso. 




Al salir del puente,  os encontrareis con Beacon Hill, un precioso barrio residencial de edificios de ladrillo rojo, famoso por sus preciosas puertas, jardineras, lamparas de gas... Este barrio del siglo 19 es un lugar perfecto para perderse y caminar sin rumbo, si es que a estas alturas del día, las piernas os dejan.  En  Charles St y Chestnut St  encontrareis decenas de tiendas de artesanía y antigüedades,  y por los alrededores, también hay famosas tiendas de delicatessen, alimentos probióticos, hervoristerías... nosotros aprovechamos para comprar una cesta de frambuesas y otra de moras, y merendar mientras explorábamos el barrio. También hay edificios destacados, como el Charles St Meeting House, la plaza de Mt Vernon Square, los bonitos edificios de la Louisburg Square, la calle Acorn... 



Y cuando no podáis andar más, es el momento de entrar en Cheers.  La entrada es la original de la famosa serie, pero el interior no tiene nada que ver, pues se gravó en un estudio con un decorado.  Pero la verdad que hace ilusión estar allí. 

 Nosotros nos tomamos una coca cola gigante sentados en los taburetes de la barra, disfrutando del ambiente.

Si antes de despediros de la ciudad queréis hacer unas fotos panorámicas, podéis tomarlas desde South Boston, cruzando por el Congress o el Summer Bridge.

  O también tenéis vistas bonitas  desde el Hoosac Pier, donde está el USS Constitution.

Estoy segura de que Boston es una ciudad a la que siempre querréis volver!!




Si quereis una versión IMPRIMIBLE y sin fotos, para llevarla en vuestro viaje, pulsad aquí:
http://organizatetumismo.blogspot.com.es/2012/06/un-dia-en-boston-imprimible.html